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Hemotórax

Cada hemitórax puede contener hasta 3 L de sangre. Las venas del cuello pueden estar colapsadas por la hipovolemia o ingurgitadas por los efectos del aumento de la presión intratorácica. Suele asociarse con shock hipovolémico importante que cuando se combina con disminución de los ruidos respiratorios del lado afectado y matidez obligan a considerar hemotórax. El tratamiento es el general (manejo de la vía aérea, inmovilización si corresponde, ventilación, oxígeno al 100%) así como la compensación de la pérdida de líquido mediante la reposición por dos vías IV con solución salina normal. El drenaje prehospitalario de los hemotórax ha tenido consecuencias nefastas por cuanto aplica en este caso la misma recomendación de traslado rápido que en el caso del taponamiento pericárdico.


Medicamentos para administración por vía parenteral

Vías parenterales más utilizadas
-Intradérmica - Subcutánea - Intramuscular - Intravenosa. Consideraciones:
  • Seleccionar cuidadosamente el punto de punción.
  • No elegir zonas con lesiones, inflamación o vello.
  • Asegurarse que la aguja seleccionada es  la adecuada al tipo de inyección.
  • Establecer un Plan de Rotación de los puntos de punción en tratamientos continuos.
Intradérmica. Consideraciones:
  • Cuando se realicen pruebas de hipersensibilidad los pacientes pueden sufrir un shock anafiláctico severo. Esto requerirá la inmediata administración de adrenalina y otras técnicas de reanimación.
 Subcutánea. Consideraciones:
  • Es importante la rotación de las zonas de punción para evitar:

  • Abscesos estériles.
  • Atrofia de la grasa subcutánea.
          Administración de Heparina Calcica
  • Preferiblemente seleccionar un punto de punción en el abdomen del paciente, justo por encima del nivel de la espina ilíaca anterior.- Pellizcar un pliegue de tejido de 1,5 cm. y clavar la aguja en él formando un ángulo de 90 grados, no soltar el pellizco hasta que no se saque la aguja.
  • No comprobar si existe reflujo de sangre ni aplicar masaje sobre la zona después de la inyección, ya que se pueden romper los pequeños vasos sanguíneos y originar un hematoma.
  • En jeringas precargadas, no eliminar la burbuja de aire.
 Intramuscular. Consideraciones:
  • La zona de elección para punción y el tamaño de la aguja dependerá del desarrollo
  • muscular del paciente:
  • Deltoides.
  • Dorso-glúteo (más frecuente), (no en niños pequeños por peligro de dañar el nervio ciático).
  • Vasto externo
  • Aspirar siempre para comprobar que la aguja no ha pinchado en vaso.
Intravenosa directa. Consideraciones:
  • Se caracteriza por la administración directa de los medicamentos a la vena, o a través de un punto de inyección del catéter o equipo de infusión. Dependiendo del tiempo de duración de la administración, se denomina «bolus» si dura menos de un minuto e IV lenta si dura de dos a cinco minutos.
  • Evitar las venas de las áreas irritadas, infectadas o lesionadas.
  • En tratamiento prolongado, empezar en las venas de la mano y paulativamente ir pasando a puntos más proximales del brazo.
  • Asegurarse durante la inyección del fármaco que hay reflujo.
Intravenosa por perfusión. Consideraciones:
  • Para soluciones ácidas, alcalinas o hipertónicas, utilizar vena de gran calibre para favorecer la dilución y evitar la irritación.
  • Se inspeccionará diariamente la zona contigua al punto de punción por si aparecen signos de inflamación, infiltración o hematomas en cuyos casos se sustituirá la vía.
  • Vigilar el ritmo de perfusión.
  • En caso de obstrucción no irrigar la vía para evitar embolias o infecciones.
  • Vigilar que la solución no contenga partículas en suspensión antes y durante la administración.
  • Evitar mezclas múltiples y si las hay, comprobar que no existen interacciones.
  • Las mezclas se realizarán siempre con una técnica estrictamente aséptica.
Perfusión intermitente: Se utiliza ésta técnica en caso de que los medicamentos se inyecten a través de un equipo infusor directamente o disueltos en sueros de pequeño volumen. La duración de la administración oscila entre quince minutos y varias horas.
Perfusión continua: Administración parecida a la anterior con la diferencia del tiempo de infusión que es continuo (24 h. o más) y que suelen utilizarse sueros de gran volumen como diluyentes o también bombas de infusión continua. También se han incluido en este apartado aquellos fármacos que se administran durante el tiempo necesario hasta la resolución de los síntomas.
ESTABILIDAD DE LAS SOLUCIONES
RECONSTITUIDAS Y SUS DILUCIONES
Este dato se ha asignado en este manual para aquellas mezclas cuyo período de estabilidad es inferior a 24 h.
Salvo que se especifique lo contrario, las mezclas deben guardarse en frigorífico para evitar la contaminación bacteriana; siendo siempre deseable la administración del medicamento inmediatamente después de su preparación.


Alteración en piel y tegumentos (venoclisis)

 Diagnostico de enfermería: 
Alteración en piel y tegumentos (venoclisis) relacionado con necesidad de administrar HP constante y administración de fármacos.

Prioridad y Objetivo:
Mantener la zona de punción libre de gérmenes para evitar complicaciones y no interrumpir el tratamiento.


Cuidados de enfermería
Fundamentos
•Control de goteo.

•Asepsia en  la zona de punción.
•Observar tetrada de Celso.
•Valorar signos de infección.
•Evitar rotura de la vena.
•Fijar el abocat con cinta hipoalergénica.
•Comprobar que las cintas estén bien pegadas.
•Rotular el suero.


•Evitar movimientos bruscos.

•Cambiar rotar la zona de punción.
•Control de la permeabilidad de la vía.
•Identificar al paciente, el medicamento, la dosis y la vía y horario de administración, spm.
•Registro.


•Para prevenir deshidratación o sobrehidratación.
•Para prevenir infecciones.
•Para valorar signos de infección.
•Para evitar complicaciones.
•Para evitar lesionar la piel.
•Para evitar que se irrite la zona.

•Para evitar que se suelte la aguja.

•Para conocer los horarios de colocación y así tener más organizado el tratamiento.
•Para evitar que la aguja se infiltre en los tejidos.
•Para evitar flebitis.
•Para evitar la obstrucción de la misma.

•Para que no se produzca confusión o error en la administración.

•Para valorar el estado del paciente.



Problema Potencial: 
  • Flebitis
  • Lesiones.
  • Hematomas
  • Infección.
  • Infiltración.